En el marco del Día Mundial del Parkinson, que se conmemora cada 11 de abril, la neuróloga Fátima Pantiu dialogó con Portal Misiones y buscó derribar mitos en torno a esta enfermedad, al asegurar que quienes la padecen pueden mantener una buena calidad de vida con el tratamiento adecuado.
“El paciente con Parkinson no tiene mala calidad de vida. Curación no tiene, pero sí tratamiento, lo que le permite tener una vida normal”, explicó la profesional. En ese sentido, remarcó la importancia de un abordaje integral: “Un paciente bien medicado, acompañado con kinesiología y terapia, puede vivir bien”.
El Parkinson es un trastorno neurodegenerativo y progresivo del sistema nervioso que afecta principalmente el movimiento. Se produce cuando ciertas neuronas dejan de funcionar o mueren, reduciendo la producción de dopamina, una sustancia clave para la coordinación motora. Esto genera síntomas como temblores, rigidez, lentitud de movimientos y problemas de equilibrio.
Pantiu señaló que, si bien suele asociarse a adultos mayores, no es exclusivo de ese grupo etario. “Hay pacientes de 40 a 50 años, en su mayoría hombres”, indicó. Además, explicó que los primeros signos pueden pasar desapercibidos: “La falta de olfato, la depresión, la pérdida de apetito y los trastornos del sueño pueden ser síntomas iniciales”, a los que luego se suman los más conocidos como temblores, rigidez y falta de expresión en el rostro.
La especialista también hizo hincapié en el impacto positivo del tratamiento: “Hay gente que llega al consultorio y no cocinaba o no iba al trabajo, y con la medicación mejora notablemente. Los síntomas se disminuyen y hay pacientes en los que ni siquiera se nota que tienen Parkinson”.
En ese marco, buscó desmentir ideas erróneas sobre la enfermedad. “El paciente con Parkinson no padece demencia y no es una enfermedad cardiovascular”, aclaró, al tiempo que explicó que muchas veces se generan confusiones en torno a las causas de muerte. “Si un paciente fallece por un paro cardíaco no necesariamente es por el Parkinson, también hay que tener en cuenta que suelen ser personas mayores con otros antecedentes médicos”, agregó.
Pantiu advirtió además sobre el peso de los prejuicios: “El paciente con Parkinson está expuesto a mucho tabú, y eso genera desinformación”. Por ello, insistió en la importancia de la concientización y el acceso a información clara.
En los casos más avanzados, cuando la medicación deja de ser suficiente, existen alternativas como la estimulación cerebral profunda, una intervención quirúrgica que puede mejorar significativamente los síntomas motores y la calidad de vida.
El Día Mundial del Parkinson se conmemora en coincidencia con el nacimiento de James Parkinson, quien describió por primera vez la enfermedad. La fecha busca visibilizar este trastorno, considerado el segundo neurodegenerativo más frecuente después del Alzheimer, y promover el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno.
