El Día Mundial de la Salud Mental Materna, una fecha que busca visibilizar los trastornos emocionales que pueden atravesar las mujeres durante el embarazo y el período posterior al parto. En 2026, la jornada se recuerda este 6 de mayo, con el objetivo de generar conciencia y promover el acceso a tratamientos adecuados.
En diálogo con Portal Misiones, la licenciada en Psicología Florencia Troiano explicó que estas fechas “siempre buscan visibilizar una problemática”, y en este caso se centran en el bienestar emocional, psicológico y social de la mujer durante el embarazo, el parto y hasta el primer año de vida del bebé. “Se estudia cómo actúa la mujer y cómo esto impacta en el vínculo con su hijo”, señaló.
La profesional remarcó la necesidad de desarmar ciertos mandatos culturales en torno a la maternidad. “Hay que correr la maternidad idealizada, esa idea de una mujer completamente plena y feliz. Siempre se espera que la mamá esté conectada al cien por ciento con su bebé, pero la angustia y la soledad también son partes esperables de esta etapa”, indicó.
En ese sentido, advirtió que muchas mujeres atraviesan estos procesos en silencio, en un contexto donde la maternidad suele vivirse de manera aislada. “Hoy por hoy, muchas madres están solas: si trabajan en relación de dependencia, a los dos meses deben volver, y si están en la informalidad, incluso antes”, explicó, al tiempo que recordó que existen cuadros como la depresión postparto que requieren atención.
Troiano también se refirió a situaciones más complejas que pueden surgir si no se detectan a tiempo ciertos malestares. “Hablamos de un cambio de vida rotundo, que puede desencadenar trastornos no diagnosticados. Hubo casos donde la madre toma decisiones traumáticas con respecto a su hijo”, expresó, subrayando la importancia de abordar estas problemáticas sin estigmatizar.
Finalmente, la psicóloga destacó la necesidad de hablar y pedir ayuda. “Esto no le pasa solo a una mujer, es algo que atraviesa a muchas. Es fundamental comunicarlo al entorno cercano, buscar contención y acudir a un profesional si no se puede manejar”, afirmó. En muchos casos, agregó, la derivación a tratamiento psicológico surge a partir de consultas con ginecólogos. “Si no se habla, en algún momento pasa factura”, concluyó.
