En diálogo con Portal Misiones, Milton Fernández, director de Niñez, adolescencia y familia de la Municipalidad de Montecarlo, explicó las diferencias entre las familias de acogida y las adoptantes, a raíz de la convocatoria para encontrar una familia para un niño de 10 años en Misiones. “Los anuncios que dicen ‘busco familia’ salen del Poder Judicial, y es importante entender que el programa de familias de acogida es temporal y distinto al de adopción”, aclaró.
Actualmente, en Misiones hay 25 familias inscriptas en el Registro Único de Aspirantes a la Adopción (RUAAM), y según Fernández, es fundamental instalar en la sociedad el significado de familia de acogida. “Hay que comprender que no es lo mismo que una familia adoptante. De hecho, hasta donde tengo entendido, una familia de acogida no puede adoptar, aunque cada caso se evalúa de forma individual”, sostuvo.
Uno de los desafíos más complejos del sistema, según señaló el Milton Fernández, es que muchas veces el vínculo emocional entre el niño y la familia de acogida resulta más fuerte que con la adoptante, lo que genera tensiones. Por eso, el cuidado temporal debe renovarse cada seis meses y está sujeto a evaluaciones constantes. “El vínculo socioafectivo es lo que se busca. Papa y mamá siempre tenemos, pero muchos naturalizan contextos violentos: que los padres se alcoholicen, griten, fumen, no los lleven al médico o incluso que coman solo una vez al día”, detalló.
Por otro lado, Fernández fue enfático al señalar que el sistema de protección enfrenta serias limitaciones: “Hoy no existen los recursos suficientes (ni económicos ni humanos) para dar respuesta a todos los niños en situación de vulnerabilidad. El sistema todavía no interpela lo suficiente a la sociedad para que se adapte a lo que viene: la violencia como forma estructural”.
