A partir de diciembre de 2025, la aerolínea China Eastern Airlines inaugurará una ruta aérea directa entre Shanghái (China) y Buenos Aires (Argentina), con una escala técnica en Auckland (Nueva Zelanda). Este nuevo servicio —la primera conexión regular entre ambos países— operará inicialmente con dos vuelos semanales en aviones Boeing 777, lo que acorta de forma significativa los tiempos de viaje.
Las expectativas son altas respecto al potencial impacto de esta ruta directa. Según la vicepresidenta de la Cámara Argentino‑China de la Producción, la Industria y el Comercio (CACPIC), Du Xiaolin, la nueva conexión no solo facilitará el turismo, sino que fomentará inversiones, fortalecerá vínculos empresariales y favorecerá el desarrollo del sector agroindustrial y exportador argentino.
Desde el sector turístico señalan que la ruta representa un “hito transformador” para el turismo bilateral y regional, ya que ofrece conectividad sin precedentes: al eliminar la necesidad de múltiples escalas, simplifica la logística para viajeros, familias y adultos mayores. Además, podría impulsar destinos tradicionales del país —como la Patagonia y las Cataratas del Iguazú— al posicionar a Buenos Aires como un hub latinoamericano clave hacia Asia.
Por otro lado, en el ámbito comercial e industrial, la conexión directa podría agilizar exportaciones agrícolas e industriales, facilitar el comercio bilateral, y permitir un mejor control de procesos de producción y calidad de materias primas.
Para Argentina, esta ruta representa una oportunidad estratégica de integración internacional, con beneficios para el turismo receptivo, el comercio, las inversiones y la internacionalización de negocios, además de abrir la posibilidad de fortalecer intercambios académicos, culturales y de conocimiento entre ambos continentes.
