Un hombre alcoholizado y armado fue interceptado este miércoles por la noche en Aristóbulo del Valle cuando se dirigía presuntamente a confrontar violentamente con otra persona. Gracias a un rápido operativo policial, se secuestró una pistola cargada y se evitó un posible hecho de sangre. Fuente: Policía de Misiones
El hecho ocurrió alrededor de las 21:50 de este miércoles, cuando la Policía recibió una alerta clave: la pareja de Wili T., un vecino de Campo Grande, llamó para denunciar que el hombre había salido de su casa manifestando que iba a Aristóbulo del Valle armado para “arreglar cuentas” con alguien. Ante el riesgo inminente, la Unidad Regional XI activó un amplio operativo cerrojo coordinado por la Comisaría local, con participación de la División Comando de Campo Grande y de Seguridad Vial y Turismo. Se montaron controles en los principales accesos a la ciudad, donde los efectivos detuvieron un Volkswagen Gol Trend en la intersección de avenida Paraguay y calle Islas Malvinas.

En el vehículo viajaban el sospechoso y su pareja, quien era la propietaria del auto y había sido la que dio el aviso telefónico. La mujer autorizó voluntariamente la requisa y señaló dónde estaba oculto el arma. Bajo la alfombra del habitáculo, los policías encontraron una pistola Bersa Thunder calibre .22 con tres cartuchos intactos en el cargador. El arma fue inmediatamente secuestrada. El hombre, domiciliado en el barrio Vicci de Campo Grande, no contaba con documentación legal para portar el arma, por lo que quedó aprehendido por tenencia ilegal de arma de fuego. Además, al realizarle el test de alcoholemia, que dio como resultado; 2,76 gramos de alcohol por litro de aire espirado, un nivel extremadamente alto que agravó la situación por conducir ebrio mientras llevaba un arma cargada.
