La Cámara de Comercio e Industria de Montecarlo (CACIM) expresó su preocupación por el impacto del Artículo 7 de la Ley VIII N° 103 y el sistema de registro obligatorio impuesto por el Decreto 1608/24. Aunque aclaran que no defienden el uso del glifosato en sí, advierten que hoy no existen alternativas económicamente viables para pequeños productores, lo que pone en riesgo la producción regional y la competitividad.
Según el vicepresidente de CACIM, la “cantidad de tecnología aplicada al sector agro es enorme, pero aún no hemos alcanzado el límite productivo: sin opciones viables, quitar el glifosato sería como “sacar la columna a un edificio”. Además, destacó: “somos los primeros en defender alternativas para prevenir el uso de herbicidas” y valoró los debates en la Confederación Económica de Misiones sobre el tema.
La CACIM propone eliminar el artículo que prohíbe totalmente el glifosato y suprimir el registro obligatorio, considerado una carga burocrática imposible de cumplir para la mayoría de los minifundistas y pequeños productores. También rechazaron cualquier incremento de la presión impositiva o gasto público adicional, y abogaron por utilizar recursos existentes con eficiencia.
Finalmente, la entidad reafirmó su compromiso con una transición ordenada hacia métodos más sostenibles y defendió “la libertad de producción” como motor para liberar la energía productiva de Misiones. Reclaman claridad institucional, innovación y reglas que permitan un crecimiento sustentable sin paralizar la economía provincial.
