A casi 18 años de la desaparición de Mario Fabián Golemba en Misiones, la causa judicial atraviesa un momento clave y podría registrar avances decisivos en el corto plazo. Así lo afirmó su hermano, Eliezer Golemba, quien aseguró que “el tiempo del silencio se está terminando” y que existe una “inminente definición del caso”.
El joven agricultor fue visto por última vez el 27 de marzo de 2008, cuando salió de su casa en Picada Indumar, en Dos de Mayo, rumbo a Oberá. Tras asistir a una consulta médica, envió un mensaje a su familia avisando que regresaría, pero nunca volvió. Desde entonces, su paradero es desconocido.
Durante años, la investigación estuvo marcada por la falta de avances y cuestionamientos por parte de la familia. Sin embargo, el cambio de la causa al fuero federal en 2021 significó un punto de inflexión: se incorporaron nuevos testimonios, se realizaron allanamientos, excavaciones y se sumaron organismos especializados en violencia institucional.

Según indicó Eliezer Golemba, la familia sostiene que hoy se conoce lo ocurrido. “A Mario lo secuestraron, a Mario lo desaparecieron”, afirmó, en línea con la hipótesis que apunta a una posible detención ilegal en una comisaría de Dos de Mayo, seguida de torturas y posterior desaparición.
En el expediente judicial constan testimonios que ubican al joven dentro de una dependencia policial el mismo día de su desaparición. Testigos habrían escuchado golpes y pedidos de auxilio, lo que reforzó la línea investigativa sobre la presunta participación de efectivos policiales.
El hermano de la víctima remarcó que los avances recientes se vinculan con una nueva denuncia impulsada por la querella, que permitió reactivar la investigación y consolidar pruebas. En ese sentido, adelantó que la Justicia Federal podría ordenar medidas clave en breve para esclarecer el caso.
A pesar de los operativos realizados en los últimos años (incluyendo excavaciones en comisarías y distintos predios de la provincia), hasta el momento no se logró dar con los restos de Golemba ni se informaron imputaciones públicas.
La familia insiste en que el objetivo es encontrar a Mario y que los responsables sean juzgados. Mientras tanto, el caso continúa siendo investigado como desaparición forzada de persona y mantiene vigente una recompensa económica para quienes aporten información que permita esclarecer lo ocurrido.
