La Justicia Federal de Posadas investiga a un total de 46 funcionarios (24 gendarmes y 22 agentes aduaneros) por su presunta participación en una red de cobro de coimas en el puente internacional que une Posadas con Encarnación, Paraguay. La causa apunta a maniobras ilegales destinadas a agilizar el cruce fronterizo y permitir el paso de personas o mercaderías a cambio de dinero.
De acuerdo a la investigación, el mecanismo consistía en exigir pagos informales para evitar largas filas o controles más exhaustivos, en un contexto donde el tránsito fronterizo suele registrar demoras significativas. Esta práctica habría funcionado de manera sistemática, con la participación de distintos actores dentro de las fuerzas de seguridad y organismos de control.
Los implicados no fueron detenidos por el momento, pero quedaron supeditados a la causa judicial que se tramita desde hace varios años y que continúa sumando pruebas. La pesquisa está a cargo de la Justicia Federal con asiento en Posadas, que busca determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados y si existió una estructura organizada para el cobro de sobornos.
El caso se inscribe en una serie de investigaciones previas sobre hechos similares en el mismo paso fronterizo, considerado un punto clave para el comercio y el tránsito entre Argentina y Paraguay. En otras causas ya se comprobó la existencia de maniobras de coimas vinculadas al ingreso irregular de mercaderías, lo que refuerza la hipótesis de prácticas reiteradas en el tiempo dentro del sistema de control fronterizo.
La causa continúa en etapa investigativa y no se descartan nuevas medidas judiciales en los próximos días. Mientras tanto, el escándalo vuelve a poner en el centro de la escena el funcionamiento de uno de los pasos internacionales más transitados del noreste argentino.
