La comunidad mbya guaraní Pindoty’i, localizada cerca de San Ignacio (Misiones), denunció que maquinarias municipales ingresaron a su territorio ancestral para realizar tareas de remoción de piedras y arreglo de caminos, sin que mediara ningún tipo de consulta previa, libre e informada con sus integrantes.
Según el reclamo formal presentado por representantes de la comunidad, los trabajos comenzaron hace aproximadamente un mes en una zona lindera al acceso de Teyú Cuaré, y provocaron daños en el monte nativo, alteraciones al medio ambiente local y la instalación inadvertida de un basural informal.
El cacique Bertolín Ortega, con el apoyo del referente comunitario Silvio Méndez, explicó que esos daños no solo representan una pérdida del valor ecológico del monte, sino que amenazan la supervivencia de especies vegetales, la provisión de recursos naturales esenciales para la comunidad y el buen vivir de las familias afectadas.
Bajo la Ley Nacional 26.160, que declara la emergencia territorial indígena y suspende desalojos o intervenciones sobre tierras ocupadas tradicionalmente por comunidades indígenas registradas, cualquier obra u acción sobre esos territorios requiere de una instancia de diálogo comunitario previo.
Frente a lo sucedido en Pindoty’i, el pedido principal de la denuncia es que el municipio y demás actores involucrados respeten ese derecho legal y detengan de inmediato los trabajos hasta que se realice esa consulta obligatoria.
Funcionarios policiales acudieron al lugar tras la presentación para constatar los hechos denunciados. Hasta el momento, la intervención de la maquinaria fue suspendida, aunque desde la comunidad advierten que el “clima de incerteza” persiste, dado que estos tipos de avances sobre territorios indígenas frecuentan repetirse en la provincia.
