Cooperativas yerbateras de la provincia de Misiones manifestaron un firme respaldo a los productores afectados por los bajos precios de la materia prima y reclamaron al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) que actúe para mejorar el valor que reciben por la hoja verde, en medio de un conflicto que tomó fuerza en las últimas semanas.
En un contexto de creciente malestar en el sector, diversas cooperativas suscribieron un documento conjunto en el que respaldan las demandas de los productores, que actualmente perciben importes por kilo de hoja verde muy por debajo de los costos de producción y de lo que consideran un “precio justo”. Las entidades reclamaron además que el INYM recupere sus facultades para regular precios y fijar referencias mínimas en la cadena yerbatera, una potestad que fue limitada por cambios normativos recientes.
El reclamo se dio en paralelo con la decisión de productores y cooperativas de frenar la cosecha de yerba mate por tiempo indefinido hasta que el organismo convoque a una reunión con su directorio pleno para avanzar en una solución concreta al conflicto. En una asamblea realizada en Campo Viera, se acordó establecer un plazo de 14 días hábiles para que el INYM responda a las demandas y proponga un precio que cubra los costos productivos.
Representantes de cooperativas difundieron una nota dirigida a las autoridades del instituto, en la que manifestaron que el apoyo a los productores “es indispensable para la sustentabilidad de miles de familias que dependen de la actividad yerbatera” y destacaron la necesidad de que el organismo cumpla un papel activo en la defensa de los intereses del sector frente a distorsiones del mercado.
La tensión en el sector yerbatero se enmarca en un escenario donde la eliminación de las facultades regulatorias del INYM —producto de una política de desregulación del mercado— ha dejado a los pequeños y medianos productores con menor capacidad de negociación frente a las industrias que procesan y comercializan la yerba mate.
Las cooperativas señalaron además que, sin una mejora en los precios de la hoja verde, los productores enfrentan serias dificultades para sostener la actividad, lo que podría tener consecuencias económicas y sociales en las principales zonas productoras de la provincia.
