La crisis económica y la diferencia cambiaria con Brasil comenzaron a golpear con fuerza a la actividad comercial en Bernardo de Irigoyen, donde comerciantes y trabajadores advierten una fuerte caída en las ventas y una disminución del movimiento fronterizo.
Según señalaron referentes del sector, el actual contexto cambiario redujo considerablemente la llegada de compradores brasileños, que durante años representaron una parte importante de la economía local. La situación afecta principalmente a rubros como supermercados, estaciones de servicio, tiendas de ropa y comercios minoristas.
A esto se suma la pérdida del poder adquisitivo de los vecinos argentinos, que también impacta en el consumo interno y profundiza la retracción económica en la ciudad fronteriza. Comerciantes indicaron que muchos locales trabajan con ventas mínimas y algunos evalúan reducir personal o cerrar sus puertas.
Desde distintos sectores remarcaron que la dinámica comercial de Bernardo de Irigoyen depende históricamente del intercambio constante con Brasil, por lo que las variaciones del tipo de cambio repercuten de manera inmediata en la actividad económica local.
En medio del escenario de incertidumbre, comerciantes y cámaras empresariales reclamaron medidas que ayuden a sostener la actividad y proteger los puestos de trabajo, mientras crece la preocupación por el futuro económico de la ciudad y de otras localidades de frontera en Misiones.
