Tres de cada diez argentinos atraviesan síntomas de ansiedad o depresión, según un reciente estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA). En diálogo con Portal Misiones, el director provincial de Salud Mental, Nicolás Aranda, confirmó que la realidad misionera no es distinta a la que muestra el informe y advirtió que la problemática se profundizó desde la pandemia.
“Lo que vemos en Misiones no difiere del diagnóstico nacional. Lo venimos trabajando desde hace años, siempre en articulación con los municipios. En cada hospital buscamos garantizar equipos de psicología y trabajo social”, explicó Aranda. El funcionario destacó que los cuadros suelen estar vinculados al contexto económico y social: “Si uno atraviesa un mal momento económico, si no logra proyectarse a futuro, puede aparecer la ansiedad o la depresión”.
El director advirtió que, aunque los síntomas son frecuentes, no siempre implican un diagnóstico clínico. “No tener ganas de trabajar, ataques de pánico, miedo a salir de casa o el consumo problemático de sustancias son señales de alarma, pero sólo un equipo especializado puede definir un diagnóstico. Muchas veces lo que se necesita no es medicación, sino espacios de escucha y acompañamiento”, remarcó.
La situación preocupa especialmente en adolescentes y jóvenes de entre 15 y 35 años, la franja etaria que más consulta en la provincia. «Hay más mujeres que hombres entre quienes piden ayuda, pero la cifra de suicidios consumados es tres veces mayor en varones, que son más reticentes a consultar”, señaló Aranda.
El funcionario también apuntó contra los estigmas que aún rodean a la salud mental: “No todos los casos requieren internación. Nuestro objetivo es que las personas se reinserten en la sociedad, que los momentos difíciles no dejen secuelas que desacomoden la vida cotidiana… El poder de una persona está en amar y trabajar; cuando eso se complica, todo se vuelve más difícil”.
Aranda reconoció que los equipos profesionales trabajan al límite: un psicólogo atiende entre 6 y 10 pacientes por día y los psiquiatras hasta 15. “Nos preocupan mucho las guardias, porque allí se concentran las situaciones extremas. Si las instituciones no acompañan, no habrá solución duradera. La provincia hace un gran esfuerzo, pero la situación social debe cambiar para que podamos dar respuestas más profundas”, concluyó.
