La disminución del caudal en arroyos de la zona genera preocupación en Montecarlo, donde desde la Cooperativa Eléctrica de Montecarlo Limitada advirtieron que la situación hídrica se encuentra cerca de un escenario crítico.
En diálogo con Portal Misiones, el gerente de la cooperativa, Esteban Strieder, explicó que la escasez de agua ya se observa en distintos cursos de la región, como Piray Guazú, Itacuruzú y sectores de Caraguatay, lo que encendió las alarmas sobre el abastecimiento futuro.
“Si un buen día el agua no es suficiente para que la planta esté en funcionamiento, no hay plan B”, advirtió el funcionario al referirse al sistema de captación que abastece a la ciudad.
Dependencia de la vertiente de Itacuruzú
Strieder recordó que desde noviembre de 1985 las instalaciones principales de captación se encuentran en la vertiente del arroyo Itacuruzú, fuente que abastece a la planta de agua potable de la cooperativa.
El gerente explicó que la región ya atravesó situaciones similares en el pasado. “En el año 2000 vivimos un período parecido, con poca agua en Itacuruzú, y para salir del paso construimos una toma alternativa”, señaló.
Sin embargo, indicó que desde 2020 las dificultades vinculadas al recurso hídrico comenzaron a repetirse con mayor frecuencia.
Situación crítica, pero sin emergencia
Actualmente la cooperativa monitorea la situación de manera constante. “Estamos en una situación crítica. No estamos en emergencia hídrica, pero estamos cerca”, afirmó Strieder.
El directivo agregó que desde hace dos semanas vienen advirtiendo sobre la baja disponibilidad de agua y señaló que, por el momento, la recuperación del sistema depende principalmente de las lluvias.
“Hoy dependemos de las precipitaciones para que haya una mejora hídrica”, sostuvo.
Planes para ampliar el sistema
Frente a este escenario, desde la cooperativa comenzaron a reunir recursos para ampliar la capacidad de producción de agua potable. Actualmente la planta cuenta con tres módulos de tratamiento, y el objetivo es sumar uno nuevo. “Estamos juntando recursos para crear un nuevo módulo de agua. Nos estamos preparando para poder hacerlo a tiempo, porque esto es dinámico y lleva mucho tiempo de planificación”, explicó el gerente.
Según detalló, las obras para mejorar el sistema se planifican desde hace más de 15 años, aunque distintos factores económicos fueron retrasando su ejecución. “El río se congestionó hace varios años y eso también impacta en el sistema. Las mejoras estaban previstas, pero por cuestiones económicas los trabajos se fueron postergando”, concluyó.
La situación hídrica en la región continuará bajo monitoreo en las próximas semanas, a la espera de lluvias que permitan recuperar los niveles de los arroyos que abastecen a la planta de agua de Montecarlo.
