En el marco del Día Mundial del Trastorno Bipolar, que se conmemora cada 30 de marzo, la licenciada en Psicología Florencia Troiano brindó una serie de precisiones en diálogo con Portal Misiones sobre esta condición de salud mental, su diagnóstico y tratamiento.
“Todos tenemos cambios de humor, pero la bipolaridad tiene síntomas claros, no hay que confundir”, explicó la profesional, al tiempo que remarcó que el trastorno implica alteraciones en la neurofisiología que afectan los neurotransmisores del cerebro.
Respecto a cómo identificarlo, Troiano señaló que muchas veces el entorno cercano cumple un rol clave: “Realmente un otro se da cuenta del trastorno, el que te dice: deberías consultar con un profesional”. Entre las señales de alerta, mencionó “cambios extremos y prolongados en el estado de ánimo”, así como la presencia de conductas compulsivas.
En ese sentido, advirtió que quienes padecen Trastorno Bipolar pueden atravesar fases muy marcadas: “Pueden pasar de la depresión, incluso al borde del suicidio, a un estado hipomaníaco”.
La especialista también destacó que el trastorno suele manifestarse con mayor frecuencia durante la adolescencia, etapa en la que diversas vivencias pueden actuar como desencadenantes.
Si bien aclaró que el trastorno bipolar no tiene cura, subrayó que existen tratamientos eficaces que permiten mejorar la calidad de vida: “Se aborda a través de medicación farmacológica, rutinas de sueño, actividad física y acompañamiento psicológico”.
Troiano hizo hincapié además en el componente biológico de la enfermedad: “Tiene un factor genético importante”. Asimismo, explicó que existen distintos tipos de bipolaridad, algunos con predominio depresivo, otros maníacos y también cuadros mixtos, que son los más difíciles de diagnosticar. “En estos casos pueden coexistir sentimientos de desesperanza con energía para tomar una decisión irreversible, por eso son los más peligrosos”, alertó.
En cuanto a la consulta, indicó que la mayoría de los pacientes no acude por iniciativa propia: “Muchas veces llegan impulsados por familiares o amigos. Aunque la persona perciba cambios, no suele acudir sola”.
Finalmente, dejó una reflexión clave en torno a la salud mental: “No hay que estigmatizar. Con una red de apoyo adecuada es posible llevar adelante un buen tratamiento y tener una vida plena”.
