En diálogo con Portal Misiones, el doctor en Ciencias Biológicas Diego Baldo, investigador del CONICET y docente de la UNaM, advirtió sobre la situación límite que atraviesa el sistema científico argentino debido a los recortes en ciencia y educación implementados por el Gobierno nacional.
“Estamos en una situación crítica, comparable con la del 2002. Este gobierno ha dejado de financiar sistemáticamente proyectos de investigación, en una actitud deliberada de destrucción del sistema científico”, afirmó Baldo. Según explicó, las becas se redujeron significativamente y los recursos para ciencia y tecnología se encuentran en niveles aún peores que en la crisis de principios de siglo.
El investigador subrayó que el desfinanciamiento no responde a una necesidad fiscal, sino a una decisión política. “El financiamiento de la ciencia no afecta al déficit. Esto es un problema ideológico”, señaló. Además, alertó sobre la fuga de cerebros, ya que numerosos científicos de alto prestigio están emigrando a sectores privados donde encuentran mejores condiciones laborales.
“Muchas veces intentamos sobrevivir con lo básico, pero no todo se soluciona con ahorro. El problema más grave es la pérdida de recursos humanos. Tres décadas de apoyo al CONICET y el desarrollo alcanzado están en riesgo”, sostuvo.
El contexto se enmarca en el Decreto 70/23, que declaró la emergencia pública en múltiples áreas hasta diciembre de 2025. Para Baldo, estas medidas ponen en jaque el futuro del sistema científico nacional y amenazan con frenar avances logrados durante años de consolidación.
