El Gobierno nacional incluyó la histórica Ley 20.843 de Padrinazgo Presidencial, conocida popularmente como la “Ley del Lobizón”, dentro del proyecto denominado “Ley Hojarasca”, que busca derogar normas consideradas obsoletas o sin aplicación práctica. La iniciativa ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y deberá ser tratada por el Senado.
La normativa, sancionada en 1974 durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón, establece que el séptimo hijo varón o la séptima hija mujer de una familia pueden recibir el padrinazgo honorífico del presidente de la Nación, además de acceder a una beca educativa.
La tradición tiene origen en antiguas creencias populares difundidas en el litoral argentino y vinculadas al mito del lobizón, según el cual el séptimo hijo varón podía transformarse en una criatura sobrenatural. La ley buscó desalentar estos temores y brindar protección simbólica a los niños alcanzados por la tradición.
De aprobarse la derogación, dejaría de existir el padrinazgo presidencial y los beneficios asociados. Según registros oficiales, más de 11.000 personas fueron ahijadas por distintos presidentes argentinos desde comienzos del siglo XX.
En Misiones, donde el mito del lobizón tiene una fuerte presencia cultural, numerosas familias recurrieron históricamente a este beneficio. Uno de los casos más recientes fue el de una niña de San Vicente que en 2025 recibió el padrinazgo durante la gestión del presidente Javier Milei.
