El Gobierno nacional decidió dar de baja el programa Volver al Trabajo, una de las principales políticas sociales surgidas tras la eliminación del Potenciar Trabajo, y avanzar hacia un nuevo esquema centrado en la capacitación laboral. La medida fue impulsada por el Ministerio de Capital Humano como parte de la reestructuración del sistema de asistencia social.
El programa, que alcanzaba a más de 900 mil beneficiarios en todo el país, otorgaba una transferencia mensual de $78.000 y tenía como objetivo mejorar la empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, su finalización ya estaba prevista desde su creación mediante el Decreto 198/2024, que fijó una duración limitada de 24 meses.
Según se informó, el último pago se realizará en abril de 2026 y, a partir de entonces, dejará de existir como transferencia directa de ingresos. En su lugar, el Gobierno implementará un sistema de vouchers o incentivos destinados a la formación y capacitación laboral, con la intención de vincular a los beneficiarios con el mercado de trabajo formal.
La decisión se enmarca en un proceso más amplio de reforma de los planes sociales, con el objetivo oficial de reemplazar la asistencia económica directa por herramientas orientadas a la inserción laboral. En este contexto, distintos sectores sociales ya manifestaron preocupación por el impacto de la medida, especialmente en quienes dependen de estos ingresos para cubrir necesidades básicas.
