El Gobierno argentino analiza iniciar acciones judiciales contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por su intervención en las negociaciones que permitieron la liberación y regreso al país del gendarme Nahuel Gallo, quien estuvo detenido en Venezuela durante más de 440 días, un episodio que desató un fuerte cruce entre la Casa Rosada y la entidad deportiva.
Según fuentes oficiales, la administración nacional evalúa presentar una denuncia (posiblemente bajo figuras penales como “traición a la patria”, “espionaje ilegal” o “usurpación de funciones”) contra dirigentes de la AFA, entre ellos su presidente Claudio “Chiqui” Tapia, por haber participado en gestiones que, a juicio del Gobierno, corresponden exclusivamente al ámbito del Estado en materia de política exterior.
El malestar oficial se concentra en la intervención de la AFA en el traslado de Gallo desde Venezuela a Argentina, operación que se realizó en un avión privado gestionado por dirigentes de la entidad futbolística tras contactos con autoridades venezolanas y de la Federación Venezolana de Fútbol, lo que sorprendió a las autoridades nacionales.
Desde la Casa Rosada sostienen que una organización no gubernamental como la AFA no puede asumir funciones propias del Estado argentino en negociaciones con un gobierno extranjero, especialmente cuando Argentina no mantiene relaciones diplomáticas formales con Venezuela, y que la participación de la entidad deportiva habría interferido con las competencias del Ejecutivo en materia de política exterior.
Hasta el momento no se hizo una presentación formal, pero desde el oficialismo confirmaron que el tema está siendo analizado por equipos jurídicos con el objetivo de evaluar los pasos a seguir. Mientras tanto, la AFA sostiene que su intervención fue una gestión humanitaria en un marco de colaboración internacional para garantizar la libertad de un ciudadano argentino, y niega haber actuado en detrimento de las atribuciones del Estado.
