El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación en Argentina durante agosto fue de 1,9 %, acumulando un alza del 19,5 % en lo que va del año y del 33,6 % en los últimos doce meses.
Ese incremento de precios golpea con fuerza: los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron entre 2,3% y 2,6 %, por encima del promedio general, mientras que Transporte (+3,6 %), Bebidas alcohólicas y tabaco (+3,5 %) y Restaurantes y hoteles (+3,4 %) fueron los sectores con mayores subas.
Para no caer bajo la línea de pobreza, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos menores necesitó ingresos mensuales de $1.160.780 en agosto, según el valor de la Canasta Básica Total (CBT).
En tanto, para no ser considerada indigente —es decir, para poder comprar únicamente los alimentos que permiten cubrir los requerimientos nutricionales básicos— esa misma familia requirió un mínimo de $520.529 mensuales.
Estos datos revelan cómo la inflación deteriora el poder adquisitivo de los hogares, impulsando precios de bienes esenciales que superan con frecuencia los niveles salariales.
