La inflación de abril fue del 2,6% y mostró una desaceleración por primera vez en diez meses consecutivos de subas, según los datos difundidos por el INDEC. El índice se ubicó casi un punto por debajo del 3,4% registrado en marzo y llevó la inflación interanual al 32,4%.
El Gobierno nacional celebró el dato como una señal de estabilización económica. El presidente de Javier Milei afirmó que “la inflación retoma el sendero decreciente” y sostuvo que continuará trabajando “hasta destruirla”. Además, atribuyó las tensiones económicas recientes a factores externos y a sectores opositores.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se trató de “la inflación más baja en cinco meses” y remarcó que la inflación núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— descendió al 2,3%, el nivel más bajo desde octubre pasado.
Entre los rubros que más aumentaron en abril se encontraron transporte (4,4%), educación (4,2%) y comunicación (4,1%), impulsados principalmente por subas en combustibles y servicios. En contraste, alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo una variación menor, con un incremento del 1,5%.
Pese a la desaceleración mensual, los números acumulados siguen generando preocupación. En el primer cuatrimestre del año, la inflación acumuló un 12,3%, superando ya la meta anual del 10,1% que había proyectado el Gobierno para todo 2026. Consultoras privadas y organismos internacionales estiman que la inflación anual rondará el 30%.
La baja del IPC le dio alivio político al oficialismo en un contexto marcado por reclamos sociales, caída del poder adquisitivo y preocupación por el empleo. Sin embargo, economistas advierten que todavía persisten fuertes desafíos estructurales para consolidar una reducción sostenida de los precios.
