En diálogo con Portal Misiones, la directora del Consejo General de Educación (CGE), licenciada Daniela López, se refirió a la crisis institucional desatada en la Escuela de Frontera Nº 617 de El Soberbio, luego de que un docente fuera denunciado por fotografiar a estudiantes en situaciones inapropiadas. “La verdad es un escenario institucional muy complejo por los hechos”, afirmó.
La directora de la CGE explicó que se enteró del caso a través de los medios digitales el sábado pasado. “Tuvimos la reunión, escuché a los padres, leí las ampliaciones de las denuncias, me dirigí a la escuela e hice la separación del cargo”, relató. También confirmó que en julio ya se había informado a una docente de grado y a la directora sobre la situación de los niños, pero no se actuó en consecuencia.
La funcionaria cuestionó la falta de respuesta de la institución. “No hubo procedimiento administrativo, es por eso que se interviene la escuela. Si un director no menciona la gravedad del entorno del estudiante, debe ser apartado del cargo”, señaló. Además, destacó la dificultad para conseguir un director interventor, ya que la crisis institucional hacía complejo encontrar un profesional dispuesto a asumir la representación: “costó más de cuatro horas que alguien aceptara el cargo”.
Respecto al docente denunciado, indicó que es un joven profesor que hace cinco años reside en El Soberbio y este año obtuvo la titularidad. “Mientras dure el sumario seguirá recibiendo salario por el principio de inocencia”, precisó. Además, otra docente fue separada “porque no actuó en defensa de los estudiantes”.
La titular del CGE destacó que la causa está en manos del Juzgado de Instrucción de San Vicente, que definirá las sanciones correspondientes. “Estamos aguardando como Consejo la definición de la Justicia”, expresó, comprometiéndose también a regresar a El Soberbio para acompañar a la comunidad escolar.
Por último, subrayó la necesidad de restablecer la normalidad en la institución. “Debemos proteger la emocionalidad de la escuela. El día de ayer los chicos no fueron a clases por decisión de sus padres, pero debemos trabajar para que tengan una vida normal”, concluyó.
