Un hecho sin precedentes generó rechazo entre autoridades religiosas y fieles en Misiones: para realizar la histórica procesión hacia el Santuario de Nuestra Señora de Loreto, la Iglesia tuvo que pagar 560.000 pesos a la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) por “intervención del camino” en la banquina de la Ruta Nacional 12.
Según el padre Leonardo Fabio Cuenca, organizador del evento, la notificación del cobro se realizó apenas 48 horas antes del inicio de la peregrinación, algo que no ocurrió en las 23 ediciones anteriores. La gestión debía realizarse por correo electrónico y a través de la plataforma TAD (Trámites a Distancia), un cambio respecto a años anteriores.
El monto fue justificado por Vialidad Nacional como un “canon por mayor actividad” según la normativa vigente. De hecho, la Ley Nacional de Tránsito (artículo 60) exige autorización para el uso de la vía pública para manifestaciones que no estén relacionadas con el tránsito normal. Además del pago, Vialidad impuso requisitos importantes de seguridad para otorgar el permiso.
El cobro se hizo por medio de un CBU a nombre de ARCA (sistema de recaudación), aunque los fondos serán destinados a Vialidad.
A pesar de la controversia, la peregrinación se realizó con normalidad y reunió a más de 12.000 personas, según los organizadores. Parte de los fieles caminaron desde Posadas o Jardín de América, mientras que otros llegaron en procesión náutica.
Para el padre Cuenca, el cobro sienta un “precedente peligroso”: advirtió que la medida “está muy enmarcada en lo económico, sin una contraprestación muy clara”. Además, denunció que la banquina por la que marchan los peregrinos no está en buen estado: en algunos tramos creció la vegetación y no hay mantenimiento.
Desde la DNV, por su parte, afirmaron que actuaron conforme a la normativa vigente y que tienen la potestad de cobrar un canon por el uso especial de la vía.
