En medio de dos situaciones cargadas de angustia y desesperación, efectivos de la Policía de Misiones protagonizaron este miércoles intervenciones que resultaron fundamentales para asistir a dos menores que atravesaban graves emergencias de salud en Posadas y Oberá. Gracias a su rápida reacción, ambos niños recibieron atención inmediata y pudieron ser derivados a centros médicos para su recuperación.

El primer episodio ocurrió durante la madrugada en Posadas, cuando una joven madre llegó desesperada a una comisaría con su bebé de apenas siete días de vida. El recién nacido se encontraba inconsciente y con dificultades para respirar. Sin perder tiempo, los uniformados aplicaron maniobras de primeros auxilios para despejar sus vías respiratorias, logrando que el pequeño recuperara la respiración antes de ser trasladado al Hospital de Pediatría. Horas más tarde, tras una evolución favorable, recibió el alta médica.

La segunda intervención tuvo lugar en Oberá, donde una mujer acudió a la Comisaría Quinta con su hijo de cinco años que sufría convulsiones producto de un cuadro febril. Los efectivos brindaron asistencia inmediata y contención mientras coordinaban el urgente traslado al Hospital Samic, donde el menor quedó bajo atención especializada.
Aunque ocurrieron en ciudades distintas, ambos casos tuvieron algo en común: la importancia de actuar en cuestión de segundos. En situaciones donde cada instante cuenta, la preparación y el compromiso de los agentes permitieron llevar tranquilidad a familias que atravesaban momentos límite.
Más allá de las tareas de prevención y seguridad que realizan a diario, estas intervenciones reflejan una faceta menos visible de la labor policial: la asistencia humanitaria ante emergencias. Dos historias diferentes, un mismo resultado y la certeza de que, en ocasiones, una rápida reacción puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
