Según datos publicados recientemente en el INDEC, las ventas en supermercados que se registraron en mayo refleja una caída del 1,2 % respecto a abril, aunque con un aumento interanual del 6,1 %. La contracción mensual refleja una desaceleración en el consumo en plena crisis económica.
Un dato destacado es que el 45,6 % del total de las ventas se realizó con tarjeta de crédito, lo que muestra un fuerte crecimiento del financiamiento como forma de sostener el consumo básico. En comparación, las ventas en efectivo representaron solo el 25,8 %.
El mayor uso del crédito revela que las familias recurren al endeudamiento ante la pérdida del poder adquisitivo. Esto también se ve reflejado en el aumento sostenido del precio promedio por unidad vendida.
A nivel general, los datos muestran una demanda que se mantiene, pero que depende cada vez más de pagos diferidos, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad del consumo en los próximos meses.
