El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en julio un incremento del 1,9%, acumulando en lo que va de 2025 un 17,3% y un alza interanual del 36,6%, según informó el INDEC.
El organismo precisó que, para no caer en la pobreza, una familia tipo necesitó ingresos cercanos a los $1.057.000 mensuales, mientras que para no ser indigente se requirieron alrededor de $470.000, solo para cubrir la canasta básica alimentaria.
Entre los rubros con mayores aumentos se destacaron Recreación y cultura (4,8%) y Transporte (2,8%), mientras que la división de mayor incidencia en el índice fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con subas en verduras, carnes, pan y cereales. En contraste, Prendas de vestir y calzado mostró una baja del 0,9%.
En la comparación anual, los sectores más golpeados por la inflación fueron Vivienda, agua, electricidad y combustibles (62,0%) y Educación (70,6%), seguidos por Restaurantes y hoteles (54,6%). Estos incrementos superaron ampliamente el promedio general y presionaron sobre el gasto de los hogares.
Según el INDEC, los precios estacionales crecieron un 4,1% en julio, los regulados un 2,3% y el IPC núcleo un 1,5%, lo que refleja que, más allá de factores puntuales, la inflación de base sigue firme y golpeando tanto a bienes como a servicios esenciales.
