India bombardeó el pasado miércoles 7 de mayo por la madrugada varias zonas de Pakistán, anunciaron ambos países, dejando un saldo de al menos 3 muertos y 12 heridos según Islamabad, que prometió responder, en un contexto de máxima tensión desde el atentado cometido en la Cachemira india el 22 de abril.
Pakistán calificó como «un acto de guerra flagrante y no provocado» el reciente bombardeo realizado por la India, y advirtió que se reserva el derecho a responder de manera adecuada. «La Fuerza Aérea de India, aunque operó dentro de su espacio aéreo, violó la soberanía de Pakistán al utilizar armas de largo alcance contra población civil», señaló el Ministerio de Exteriores paquistaní en un comunicado.
Según el informe, los ataques se produjeron «a través de la frontera internacional en Muridke y Bahawalpur, y a través de la Línea de Control en Kotli y Muzaffarabad, en Azad Jammu y Cachemira», y provocaron la muerte de civiles. En ese contexto, el Ministerio condenó «la cobarde acción de la India», que consideró una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, reafirmando su derecho a responder «en el momento y lugar que considere oportuno».
