El presidente Javier Milei arribó a Washington D.C. para participar este jueves en la sesión inaugural de la Junta de la Paz, un organismo multilateral impulsado por la administración de Donald Trump. El encuentro, que reúne a 26 líderes mundiales en el Instituto de Paz de EE. UU., tiene como objetivo principal establecer un plan estratégico para la reconstrucción de la Franja de Gaza y la estabilización de Medio Oriente. Acompañado por el canciller Pablo Quirno y el embajador Alec Oxenford, el mandatario argentino busca ratificar su alineamiento geopolítico incondicional con la Casa Blanca.
Durante la cumbre, Milei tendrá una intervención de apenas dos minutos, respetando el estricto protocolo impuesto por el gobierno estadounidense para esta primera sesión formal. Aunque Argentina no realizará aportes financieros al fondo de reconstrucción de 5.000 millones de dólares debido a su contexto interno, el presidente ofrecerá asistencia técnica y apoyo diplomático. Esta invitación personal de Trump subraya el rol de Argentina como un aliado sistémico clave en la nueva arquitectura de seguridad internacional que el mandatario republicano intenta consolidar frente a otras potencias.
La participación de Milei en este foro destaca por la ausencia de los principales países de la Unión Europea, con la excepción de Italia, lo que marca el perfil ideológico y estratégico de la Junta. Para el gobierno argentino, esta cita representa una oportunidad de elevar su perfil internacional y fortalecer la relación bilateral con los Estados Unidos, posicionándose como el principal referente de las ideas de la libertad en la región. Se espera que, tras el plenario, el presidente mantenga contactos informales con otros jefes de Estado para discutir agendas comunes en materia de seguridad y comercio.
Mientras tanto, en el frente interno, la gira presidencial coincide con un paro general de 24 horas convocado por la CGT en Argentina, en rechazo a las reformas laborales y económicas del Ejecutivo. A pesar de la distancia, Milei monitorea desde Washington el impacto de la medida de fuerza y el avance de las negociaciones en el Congreso sobre el Presupuesto 2026. Una vez finalizada su agenda en la capital estadounidense, el mandatario tiene previsto continuar su viaje hacia Miami y Nueva York antes de regresar al país para retomar la gestión de la crisis doméstica.
