La inflación en Argentina registró en abril de 2025 un incremento del 2,8%, marcando una desaceleración respecto al 3,7% de marzo y acumulando un 47,3% interanual, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Este dato es significativo al ser el primero tras la eliminación del cepo cambiario y la implementación de un esquema de bandas para el dólar, que permite fluctuaciones entre $1.000 y $1.400.
El rubro de Alimentos y Bebidas no alcohólicas, con un aumento del 2,9%, tuvo la mayor incidencia en todas las regiones, impulsado por subas en carnes, lácteos y cereales. Otras divisiones con incrementos destacados fueron Restaurantes y hoteles (4,1%), Recreación y cultura (4%) y Prendas de vestir y calzado (3,8%). En contraste, Transporte y Equipamiento del hogar mostraron las menores variaciones, con 1,7% y 0,9% respectivamente.
El presidente Javier Milei celebró el dato, destacando que varios analistas habían pronosticado una inflación entre el 5% y 7% para abril, mientras que el resultado final fue considerablemente menor. Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, subrayó que la inflación acumulada en el primer cuatrimestre del año fue del 11,6%, la más baja para ese período desde 2020.

El Gobierno atribuye esta tendencia a su política económica basada en el superávit fiscal, la estabilidad de la cantidad de dinero en circulación y un tipo de cambio libre. Estas medidas, junto a la desregulación económica y la reducción de impuestos, buscan profundizar el proceso de desinflación y estabilizar los precios.
