Las familias argentinas enfrentan una de las mayores crisis de morosidad en los últimos 15 años: según datos del Banco Central (BCRA), la tasa de crédito irregular entre hogares escaló al 5,7 % en julio de 2025, cifra más alta desde que se empezó a registrar la serie en enero de 2010.
El informe del BCRA indica que junio había cerrado con un nivel del 5,1 %, por lo que se observa un crecimiento continuo y sostenido en el saldo impago: julio marca el noveno mes al hilo de suba en la morosidad.
Los más afectados son los préstamos personales y las tarjetas de crédito: los primeros vieron su morosidad pasar del 3,28 % en diciembre de 2024 al 7,19 % en julio de 2025, mientras que las tarjetas pasaron de 1,74 % a 4,85 % en ese mismo lapso.
Otros rubros también muestran deterioro: los créditos prendarios subieron de 1,92 % a 2,75 %, y los adelantos de tarjeta de 1,58 % a 2,69 %. Sin embargo, los préstamos hipotecarios son los que más se resisten a la tendencia, reduciendo ligeramente su irregularidad (0,9 % en julio frente al 1 % de junio).
Según la diputada Julia Strada (Centro CEPA), la morosidad del sector privado experimentó un fuerte ascenso entre diciembre de 2024 y julio de 2025, al igual que la de las familias, “marcando niveles no vistos desde la pandemia del COVID-19”.
