En un paso clave tras más de 25 años de negociaciones, los Estados miembro de la Unión Europea (UE) aprobaron este viernes por mayoría cualificada la firma de un acuerdo de libre comercio con el bloque del Mercosur, compuesto por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, abriendo el camino para crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
La decisión se tomó en una reunión de embajadores de los Veintisiete celebrada en Bruselas, donde, pese al rechazo de países como Francia y Hungría, se alcanzó el respaldo necesario para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, puedan firmar oficialmente el acuerdo en Asunción durante la próxima semana.
El tratado, que eliminará la mayoría de los aranceles comerciales entre ambas regiones y facilitará el intercambio de bienes y servicios en un mercado integrado de hundos más de 700 millones de consumidores, todavía requiere la ratificación del Parlamento Europeo antes de entrar en vigor, un proceso que podría extenderse en los próximos meses.
La aprobación de este acuerdo marca un hito en la relación entre Europa y Sudamérica y se presenta como una apuesta estratégica para dinamizar el comercio global, diversificar mercados y fortalecer los lazos económicos entre continentes. Sin embargo, el pacto también ha generado fuertes críticas y protestas de sectores agrícolas europeos, preocupados por la posible competencia con productos importados del Mercosur y los efectos sobre sus producciones locales, una postura que mantiene la discusión abierta incluso tras el visto bueno de los Estados miembro.
La rúbrica oficial en Paraguay podría concretarse en los próximos días y será seguida de cerca por gobiernos, empresarios y cámaras del sector tanto en América Latina como en Europa, debido al impacto que este ambicioso acuerdo comercial puede tener en economías y cadenas productivas de ambas regiones.
