El cierre definitivo del aserradero Linor SRL en la localidad de Azara continúa generando preocupación en el sector forestoindustrial misionero. En medio del conflicto laboral que dejó a más de 130 trabajadores sin empleo, el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera cuestionó duramente a los propietarios de la empresa y atribuyó la crisis a una “mala administración” sumada al complejo contexto económico nacional.
Desde el gremio señalaron que la empresa atravesaba dificultades desde hace tiempo, con atrasos salariales, problemas financieros y un proceso de deterioro que finalmente derivó en el cierre de la planta. Además, denunciaron un posible vaciamiento de las instalaciones y remarcaron que los trabajadores mantienen una vigilia para impedir el retiro de maquinaria mientras reclaman respuestas sobre indemnizaciones y haberes adeudados.
La situación afecta directamente a unas 130 familias de Azara y localidades cercanas, en una zona donde la actividad maderera representa una de las principales fuentes de empleo. Según trascendió, la firma acumulaba una importante deuda fiscal y enfrentaba embargos, caída de ventas y dificultades para sostener la producción.
Referentes del sector advirtieron que la crisis de Linor también refleja el difícil panorama que atraviesa la forestoindustria en Misiones, golpeada por la retracción del mercado interno, el aumento de costos energéticos y logísticos, y la pérdida de competitividad.
