Tras meses de encabezar el ranking de competitividad, Misiones fue desplazada del primer puesto como la provincia con los precios más bajos para el consumo básico. Según el último informe “El Changuito Federal” de la consultora Analytica (abril de 2026), la canasta mensual para una familia tipo en la provincia alcanzó los $867.273, siendo superada por el Conurbano bonaerense ($861.050) y CABA ($861.094), que ahora lideran como las zonas más económicas de Argentina.
A pesar de ceder el trono, los números muestran que Misiones mantiene una evolución de precios moderada en comparación con otras regiones. Durante abril, la variación mensual de la canasta fue del 1,9%, una cifra significativamente menor al 3,2% registrado en La Pampa o al 2,8% de San Luis. En términos interanuales, la provincia acumuló una suba del 31,5%, posicionándose en una zona intermedia del ranking nacional, lejos del 35,6% de aumento que sufrió Tierra del Fuego.
El informe resalta las profundas asimetrías regionales en el costo de vida. Mientras Misiones se mantiene en el «top 3» de ahorro, la Patagonia exhibe cifras alarmantes: Santa Cruz lidera los precios más altos con una canasta de $984.263, seguida por Chubut ($968.415) y Tierra del Fuego ($960.700). Esta brecha estadística revela que una familia en Santa Cruz debe destinar más de $117.000 extra por mes que una familia misionera para adquirir los mismos productos.
En definitiva, aunque el «changuito» misionero dejó de ser el líder absoluto en precios bajos, sigue siendo un refugio frente a la crisis de consumo que golpea con fuerza al sur del país. Con una diferencia de casi 14 puntos porcentuales respecto a los valores patagónicos, la provincia sostiene una ventaja competitiva clave, impulsada por una inflación en alimentos que, aunque persistente, se movió por debajo de la media de varias provincias del centro y sur argentino.
