En diálogo con Portal Misiones, Marvin Janssen Harms, coordinador de Juventud y Albergues Universitarios de la Municipalidad de Montecarlo, brindó detalles sobre la apertura reciente de la convocatoria a los albergues para estudiantes universitarios. La inscripción comenzó hace tres días y está destinada a quienes cursan carreras en instituciones públicas de la provincia, como la UNaM.
Janssen explicó que el proceso de selección no es arbitrario: “no es que uno quiera sacar del albergue, pero uno pide lo suyo”. Para garantizar que los beneficiarios cumplan con los requisitos académicos, se verifican las calificaciones mediante el SIU Guaraní y se solicita formalmente al estudiante que presente su rendimiento, siempre “con permiso de la facultad”. Antes de tomar cualquier decisión de exclusión, se mantiene un trato formal y respetuoso con el estudiante, y en ciertos casos se involucra a los padres.
El coordinador detalló que una comisión de albergues analiza las condiciones de los solicitantes, realizando entrevistas tanto a los estudiantes como a sus familias. Según Janssen, la mayoría de quienes solicitan lugar estudian Enfermería y Economía, las carreras más elegidas. Además, remarcó que “el que pide albergue ya tiene que saber que tiene que estudiar”, y las entrevistas sirven para asegurar que los espacios se ocupen de manera responsable.
En cuanto a la infraestructura, Montecarlo cuenta con albergues ubicados en Posadas, con capacidad limitada. Los estudiantes suelen llevar sus propios electrodomésticos, como heladeras o cocinas, y muchas veces comparten espacios para optimizar los recursos disponibles. Janssen destacó que la función principal del albergue es asegurar las camas, mientras que los elementos adicionales dependen de los propios jóvenes.
Los requisitos para ingresar incluyen ser estudiante o aspirante de una institución pública de Misiones, acreditar ingresos familiares bajos mediante recibos de sueldo o declaración jurada, presentar DNI del grupo familiar, certificado de salud, y en algunos casos un certificado de residencia permanente en la provincia. El objetivo es garantizar que los albergues apoyen a quienes realmente lo necesitan y acompañen su trayectoria académica.
