En diálogo con Portal Misiones, el periodista y corresponsal de medios Ricardo Rivas relató la experiencia que vive junto a su colega Daniel Bertagno en la Base Marambio, donde se encuentran desde hace 17 días a la espera de una ventana meteorológica que permita su regreso. Ambos llegaron el sábado 15 de noviembre a las 8:53 en un avión Hércules C-130, en el marco de una misión académica de la Universidad de River, donde son docentes y acompañaron actividades de estudiantes que cursan desde la Antártida.
El periodista aclaró desde el inicio que la situación fue sobredimensionada por algunos medios de comunicación nacionales: “No estamos atrapados, ni varados, ni ocurrió una tragedia”, remarcó, en referencia a la cobertura de TV Pública que afirmó que los profesionales se encontraban “varados”. “Entiendo que hay un berretín que es el de adjetivar. Enseguida cumpliré 50 años, sé sobre esta profesión”, expresó.
Según explicó, el avión que debía buscarlos no pudo despegar debido al cierre de la ventana meteorológica, provocado por temperaturas de -6° y una sensación térmica de -15°. “El Hércules nos tenía que buscar, pero se cerraron las puertas por las condiciones meteorológicas. Nos dijeron: muchachos, se cerrará la ventana”, relató.
A pesar de la espera, Rivas describió una vida cotidiana organizada y en buen ánimo dentro de la base: “Hoy desayunamos bizcochitos calentitos. Aquí hay familias, hay niños que van a la escuela”. Sobre la convivencia, agregó: “El día comienza a las 7 de la mañana y termina a las 6 de la tarde. Los sábados tenemos una lata de cerveza fría y los domingos comemos un buen asado. Si eso es estar atrapado, déjenme acá”, dijo entre risas.
Durante estos 17 días, ambos periodistas aprovecharon el tiempo para capacitar, aprender y producir contenidos. “Hicimos historia, dimos una clase para la universidad con mi colega y presentamos un libro: ‘Apuntes de un periodista para un estudiante de periodismo’”. También resaltó que él y Bertagno son “los dos civiles sin tener una misión específica en la Antártida que estan más tiempo dentro de la base”.
El corresponsal destacó además el impacto emocional que generó la difusión de noticias imprecisas: “Vi niños pequeños que decían: ‘No voy a poder ver a la abu’. Bueno, ya está…”, lamentó. Por eso, insistió en su responsabilidad ética: “Me veo con la obligación ética de aclarar que no estamos varados”.

Sobre el futuro, Rivas señaló que entre el 8 y el 15 de diciembre podría abrirse nuevamente una ventana meteorológica que permita su regreso al continente. En medio de temperaturas extremas y la rutina antártica, hay algo que lo sigue impresionando: “Acá lo que impacta es el silencio”.
Cerró describiendo una imagen que sintetiza estos días: una foto festiva, que resume la convivencia, el aprendizaje y la serenidad con la que atraviesan esta inesperada extensión de su estadía en la Antártida.
