Dos familias argentinas con niños pequeños fueron rescatadas en Brasil tras permanecer sometidas a condiciones de explotación laboral extrema en una chacra hortícola ubicada en el estado de Paraná, a unos 90 kilómetros de la Triple Frontera. El operativo fue realizado por la Policía Federal brasileña en conjunto con organismos de asistencia social.
Según la investigación, en el lugar fueron halladas tres familias extranjeras —dos argentinas y una paraguaya— viviendo en condiciones degradantes junto a cinco menores de edad. Las víctimas habían llegado al país vecino atraídas por promesas de empleo, pero terminaron trabajando bajo un régimen de explotación, con extensas jornadas laborales, sin descanso semanal y bajo vigilancia constante mediante cámaras de seguridad.
En total fueron rescatadas once personas, entre ellas seis adultos y cinco niños de entre 6 y 8 años. De acuerdo a medios brasileños, las familias residían en condiciones precarias, con escasa alimentación, falta de higiene y sin acceso adecuado a derechos básicos. Además, los trabajadores no recibían sus salarios de manera regular.
Tras el operativo, una de las familias argentinas decidió regresar al país con apoyo del Comando Tripartito de la Triple Frontera, mientras que otra, integrada por ocho personas, optó por permanecer en Foz de Iguazú y fue trasladada a un refugio de asistencia social. Las autoridades brasileñas avanzan ahora con la investigación para determinar responsabilidades penales y posibles vínculos con redes de trata y explotación laboral.
El caso volvió a poner en foco las situaciones de vulnerabilidad que enfrentan muchos trabajadores migrantes en zonas fronterizas, donde falsas promesas laborales suelen derivar en condiciones cercanas a la esclavitud moderna. Organismos de derechos humanos y contra la trata remarcan la importancia de denunciar este tipo de hechos y fortalecer los controles sobre el trabajo rural.
