En Montecarlo, la problemática de los perros callejeros y las enfermedades que los afectan vuelve a encender alarmas. En diálogo con Portal Misiones, el médico veterinario Andrés Barca advirtió que la situación no solo tiene que ver con la salud animal, sino también con una cuestión cultural profundamente arraigada.
“Es algo cultural”, señaló el profesional, al referirse a la falta de cuidados responsables. En ese sentido, planteó un punto clave que muchas veces pasa desapercibido: “Entramos en un tema de grises… si hay un perro de la calle y le das de comer todos los días, vos sos responsable de ese perro también”.
Barca insistió en la necesidad de dar un paso más en la tenencia responsable: “Debemos cuidar a nuestros perros las 24 horas, sacarlos con correa y, si están en un patio, asegurarnos de que esté bien cercado”. Estas prácticas, explicó, no solo protegen a las mascotas, sino que también ayudan a evitar conflictos y la propagación de enfermedades.
En cuanto al rol del Estado, destacó avances en la región: “Estamos viviendo muchas campañas municipales de castración y cuidados, eso es una buena noticia”. En esa línea, remarcó que la castración es una herramienta clave: “Es fundamental para el control de la natalidad”.
Sobre las enfermedades, el veterinario mencionó algunas de las más frecuentes y peligrosas, como la leishmaniasis canina, la rabia, el moquillo y la hepatitis. “La vacunación una vez al año es fundamental”, subrayó.
Respecto a la leishmaniasis, recordó que el primer caso en Montecarlo se detectó en 2007 y explicó que su presencia depende en gran medida de la búsqueda activa: “Cuanto más busquemos, más casos detectamos. Para decir que aumenta la enfermedad no pueden ser 10 o 15 perros, pero existir, existe”.
Además, aclaró un aspecto clave para la prevención: “El tema no es el perro, el tema es el mosquito”, en referencia al insecto que transmite la enfermedad. Por eso, recomendó el uso de collares antimosquitos, que se consiguen en veterinarias, como una de las principales medidas preventivas.
Finalmente, advirtió que muchas de estas patologías pueden no presentar síntomas visibles en los animales: “Los perros pueden tener la enfermedad sin mostrar signos”, lo que refuerza la importancia de los controles veterinarios periódicos.
