En una medida orientada a reducir la burocracia y facilitar el acceso a los registros, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) resolvió derogar más de una docena de resoluciones vigentes, consolidando en un nuevo marco normativo los requisitos y procedimientos para los registros de la actividad yerbatera. La decisión, formalizada a través del expediente 173/2023, responde a un proceso integral de revisión normativa que apunta a hacer más eficientes, claros y accesibles los trámites para productores, viveristas e industriales del sector.
La resolución abroga normativas que, a lo largo de los años, habían ido generando una superposición de exigencias, y reemplaza todo el articulado de la Resolución 366/2016 sobre el Registro de Yerbales. Además, se actualizan definiciones técnicas y procedimientos vinculados a la inscripción de plantaciones, poligonales, replantes, reposiciones, etapas productivas y georreferenciación de los cultivos. Se establece así un nuevo esquema regulatorio basado en herramientas tecnológicas, imágenes satelitales y datos catastrales para identificar con precisión las áreas productivas.
Desde el INYM destacan que esta reforma normativa busca promover un sistema más transparente, ágil y moderno, alineado con las buenas prácticas regulatorias recomendadas por organismos internacionales como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). La medida forma parte de una estrategia más amplia para impulsar la competitividad del sector, mejorar la trazabilidad de la producción y fortalecer las condiciones para la inversión y el desarrollo sustentable de la cadena yerbatera en Misiones y Corrientes.
