El Gobierno nacional evalúa introducir cambios en su proyecto de reforma política y no descarta negociar la implementación de unas PASO optativas para conseguir los apoyos necesarios en el Congreso. La posibilidad surge ante las dificultades que enfrenta la Casa Rosada para reunir los votos que permitan eliminar por completo las elecciones primarias.
La iniciativa oficial, impulsada por la administración de Javier Milei, contempla modificaciones al sistema electoral, entre ellas la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, sectores de la oposición y aliados legislativos plantearon reparos a la propuesta y reclaman una discusión más amplia sobre el esquema político y electoral.
Frente a este escenario, el oficialismo comenzó a evaluar alternativas intermedias, como transformar las PASO en una instancia no obligatoria. Esta opción permitiría mantener el mecanismo para aquellos espacios que necesiten definir candidaturas internas, al tiempo que reduciría los costos y la obligatoriedad del sistema actual.
Las negociaciones involucran a gobernadores y bloques dialoguistas, actores clave para avanzar con la reforma. Desde la Casa Rosada consideran que cualquier modificación deberá surgir de acuerdos políticos que permitan destrabar el debate parlamentario durante las próximas semanas.
Mientras continúan las conversaciones, el Gobierno busca sostener el tratamiento de la reforma antes de que la actividad legislativa se vea afectada por el calendario electoral y otros temas prioritarios en el Congreso.
