Rodrigo Paz Pereira, del centrista Partido Demócrata Cristiano (PDC), sorprendió al liderar la primera vuelta de las elecciones presidenciales bolivianas con alrededor del 32 % de los votos, pese a haber partido con solo el 3 % según las encuestas iniciales. Con este resultado, se impuso como favorito y ya se posiciona hacia el balotaje del 19 de octubre.
Paz, de 57 años y economista de formación, es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora. Ha construido su carrera política como diputado, concejal, alcalde de Tarija y actualmente senador. Nació en España durante el exilio de su familia y regresó a Bolivia para consolidar su trayectoria pública.
Su propuesta política, bautizada como “capitalismo para todos” o Agenda 50/50, plantea una redistribución equitativa del presupuesto entre el gobierno central y las regiones, reducción de impuestos, créditos accesibles y una fuerte lucha contra la corrupción mediante tecnologías como el blockchain.
Quien lo acompañará en el balotaje es el expresidente conservador Jorge “Tuto” Quiroga, que cosechó aproximadamente el 27 % de los votos. El resultado selló el fin del dominio de casi dos décadas del MAS (Movimiento al Socialismo), dejando a la izquierda fuera de la disputa presidencial por primera vez en mucho tiempo.
