En una jornada que podría quedar registrada como histórica, el Senado argentino revocó este jueves el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad, consolidando la iniciativa que dispone medidas hasta diciembre de 2026. Con una abrumadora mayoría de 63 votos frente a apenas 7, la Cámara Alta ratificó la decisión que la Cámara de Diputados había adoptado en agosto, marcando la primera vez desde 2003 que el Congreso anula un veto presidencial completo.
El rechazo se produjo en un contexto político convulsionado, en medio de un escándalo que alcanzó a la Agencia Nacional de Discapacidad y salpica directamente al entorno del presidente Javier Milei, involucrando incluso a su hermana, Karina Milei. El oficialismo ya había anticipado que buscaría la vía judicial para frenar la aplicación de la norma.
La sanción legislativa garantiza la emergencia del sistema hasta fines de 2026, con beneficios que incluyen actualización de montos, restablecimiento en el otorgamiento de pensiones, y refuerzo para prestadores y trabajadores con discapacidad.
Paralelamente, el Senado otorgó media sanción a un proyecto que reforma la Ley de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), limitando su uso sin aprobación del Congreso. La iniciativa, aprobada con 56 votos a favor, 8 en contra y 2 abstenciones, avanzará ahora a la Cámara de Diputado.
Este doble golpe parlamentario representa un serio revés para el gobierno libertario, que ya se encuentra debilitado ante la cercanía de las elecciones legislativas en Buenos Aires y los comicios intermedios nacionales, previstos para octubre, en un escenario marcado por alta inflación, devaluación y crisis económica.
