Misiones encabeza el ranking nacional de picaduras de serpientes, con registros que van del 22% al 58% del total del país entre 2019 y 2024. La mayoría de los casos son provocados por la yarará, especie venenosa común en la región. Sin embargo, expertos remarcan que los incidentes graves son poco frecuentes.
En diálogo con Portal Misiones, Nicolás Neumann, responsable de Zoo-Bal-Park, explicó que las serpientes “salen con el primer calorcito”, tras pasar el invierno ocultas por cuatro meses. Agregó que muchas no son venenosas y que es clave identificar la forma de la cabeza: «las de cabeza triangular son peligrosas y las de cabeza redonda no son venenosas».
“Si usás botas y guantes, el riesgo es muy bajo”, sostuvo Neumann. Además, explicó que el veneno tarda entre 4 y 6 horas en hacer efecto y que la atención médica suele ser rápida, lo que reduce los riesgos fatales. “Es muy difícil que alguien muera por picadura”, aseguró.
Paradójicamente, el mayor problema no son las picaduras, sino la pérdida del hábitat. “Hay menos serpientes que antes, se ven muchos casos de estos animales atropellados en las rutas”, advirtió, y explicó que el desmonte ha desplazado a muchas especies, que ahora se ven más cerca de caminos y viviendas.
