El Gobierno nacional disolvió el Instituto Nacional de Enfermedades Cardiovasculares y absorbió el Instituto Nacional del Cáncer, que a partir de ahora funcionará como una unidad dentro del Ministerio de Salud. La medida forma parte de una reestructuración orientada a simplificar la gestión y evitar la superposición de funciones. Fuente: Agencia Noticias Argentinas.
Además, se resolvió centralizar procesos clave como las compras, la seguridad, la limpieza y la alimentación en los hospitales nacionales, con el objetivo de reducir duplicaciones administrativas y optimizar el uso de recursos públicos.
Según el decreto publicado en el Boletín Oficial, esta reorganización busca mejorar la eficiencia operativa del sistema de salud sin afectar la atención médica ni la autonomía profesional de los establecimientos.
El Ministerio de Salud argumentó que los cambios responden a un plan de ordenamiento institucional y financiero, y se aplicarán en paralelo con la creación de un nuevo organismo para gestionar los hospitales nacionales.
