El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, volvió a respaldar las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional en el mercado yerbatero y cuestionó el rol que históricamente desempeñó el Instituto Nacional de la Yerba Mate en la fijación de precios. Según sostuvo, la eliminación de esa facultad permitió reducir significativamente el valor que pagan los consumidores por el producto.
Durante una entrevista, el funcionario afirmó que la actividad yerbatera funciona como un mercado altamente competitivo y consideró que la intervención estatal a través del INYM generaba distorsiones. “Con el DNU 70 le sacamos al Instituto Nacional de la Yerba Mate la potestad de fijar el precio y el precio cayó a la mitad”, aseguró. Además, sostuvo que el organismo contribuía a encarecer el producto para los consumidores argentinos.
Sturzenegger reconoció que la medida provocó tensiones dentro de la cadena productiva, especialmente entre productores y sectores vinculados a la actividad yerbatera. Sin embargo, defendió la desregulación y señaló que la industria debería concentrarse en ampliar mercados y aumentar las exportaciones, aprovechando el alto nivel de consumo que la yerba mate ya tiene en Argentina.
En ese sentido, el ministro aseguró que, tras los cambios implementados por el Gobierno de Javier Milei, el sector registra niveles récord de producción y exportación. También destacó la eliminación de restricciones que limitaban el crecimiento de la actividad y sostuvo que existe un importante potencial de expansión en mercados internacionales.
Finalmente, proyectó una transformación profunda para la cadena yerbatera en los próximos años. “Creo que en diez años, cuando miremos la industria de la yerba, va a ser irreconocible”, afirmó, al defender una vez más la política de desregulación impulsada por el Gobierno nacional.
