La balsa que conecta la localidad misionera de Alba Posse con la ciudad brasileña de Porto Mauá aumentó significativamente su capacidad operativa con el objetivo de agilizar el cruce internacional y reducir las largas esperas registradas en las últimas semanas. Desde esta semana, la embarcación podrá trasladar hasta 80 pasajeros y 20 vehículos por viaje, más del doble de la capacidad anterior, que permitía transportar solo 38 personas.
La medida fue impulsada a partir de gestiones conjuntas realizadas por las autoridades de ambas localidades fronterizas y surge como respuesta a las reiteradas quejas de viajeros y turistas por las demoras registradas durante los últimos feriados en Brasil. En algunos casos, las esperas para cruzar la frontera llegaron a superar las cinco horas debido a la alta demanda y las limitaciones operativas del servicio.
Si bien la ampliación de la capacidad representa un alivio para quienes utilizan habitualmente este paso internacional, persisten los reclamos vinculados a los horarios de atención de los organismos que intervienen en el control fronterizo. Actualmente, el servicio se interrumpe durante varias horas al mediodía, situación que genera acumulación de vehículos y pasajeros en ambos márgenes del río Uruguay.
Al respecto, el intendente de Alba Posse, Lucas Gerhard, explicó que la modificación de los horarios requiere el acuerdo de múltiples instituciones de Argentina y Brasil, entre ellas Migraciones, Prefectura, Gendarmería, fuerzas de seguridad, autoridades municipales y la empresa privada que opera la balsa. Además, recordó que esta modalidad de funcionamiento se mantiene desde hace más de cinco décadas.
Mientras continúan las gestiones para extender el horario de funcionamiento del paso internacional, las autoridades confían en que la ampliación de la capacidad de la embarcación permitirá mejorar la circulación de personas y vehículos, favoreciendo el turismo, el comercio y la integración entre ambas comunidades fronterizas.
