La empresa Papel Misionero presentó sus nuevos proyectos industriales durante una audiencia pública ambiental convocada por el Ministerio de Ecología de Misiones, donde se analizaron iniciativas vinculadas a la producción, la prevención de contingencias y la valorización de residuos industriales.
Durante el encuentro, realizado de manera virtual, representantes de la firma y especialistas responsables de los estudios técnicos respondieron consultas sobre tres proyectos: la nueva planta de bolsas multipliego, la construcción de un reservorio de contingencias para efluentes industriales y un programa de economía circular para el aprovechamiento de residuos del proceso Kraft.
Desde la empresa señalaron que las iniciativas fueron diseñadas bajo criterios de prevención ambiental y con el objetivo de fortalecer la competitividad del complejo industrial ubicado en Puerto Mineral.
Uno de los principales puntos abordados fue el impacto de la nueva planta de bolsas sobre el sistema de tratamiento de efluentes. Los responsables técnicos explicaron que la unidad productiva genera un volumen mínimo de efluentes en comparación con el proceso principal de fabricación de papel Kraft, por lo que no requiere ampliaciones en la planta de tratamiento existente.
Actualmente, el sistema procesa alrededor de 900 metros cúbicos por hora, equivalentes a unos 6.000 metros cúbicos diarios, una magnitud muy superior al aporte de la nueva unidad industrial.
La fábrica fue proyectada como una ampliación integrada al complejo actual, utilizando infraestructura ya instalada para logística, almacenamiento y despacho.
La planta de bolsas multipliego tendrá una capacidad estimada de 6,6 millones de unidades por mes y estará destinada principalmente a sectores como la industria cementera, harinera, azucarera, química y otros rubros que utilizan envases de papel.
Según informaron durante la audiencia, el proyecto permitirá la creación de 52 puestos de trabajo directos.
Un reservorio para situaciones de contingencia
Otro de los proyectos analizados fue la construcción de un reservorio destinado al almacenamiento temporal de efluentes industriales ante eventuales fallas operativas.
Desde la empresa aclararon que esta obra no modificará el tratamiento habitual de los líquidos industriales, sino que funcionará como un sistema de respaldo para evitar descargas accidentales mientras se normaliza el funcionamiento de la planta.
Una vez superada la contingencia, los líquidos almacenados volverán al circuito de tratamiento correspondiente.
Los estudios de impacto ambiental presentados indicaron que los efectos identificados son moderados, controlables y estarán sujetos a monitoreo permanente, sin prever afectaciones significativas al entorno urbano o natural.
Economía circular para mejorar los suelos
La tercera iniciativa está vinculada a un programa de economía circular impulsado junto al INTA y el Ministerio de Ecología, destinado a evaluar el aprovechamiento agrícola de residuos generados durante el proceso Kraft.
Los estudios analizaron materiales como lodos de carbonato de calcio, restos de cal y cenizas provenientes de la caldera de biomasa.
De acuerdo con los análisis realizados por el INTA, estos subproductos contienen calcio, magnesio, potasio y sodio, por lo que podrían ser utilizados como reguladores de la acidez del suelo.
Los especialistas explicaron que el pH agronómico de referencia para los suelos misioneros ronda 5,6 y que estos materiales podrían convertirse en una alternativa para mejorar las condiciones químicas de los lotes agrícolas.
Actualmente, la planta genera alrededor de 20 toneladas mensuales de estos residuos, aunque el volumen depende del ritmo de producción.
Durante la audiencia se aclaró que todavía no está definida la distribución del material a productores, ya que primero deberá completarse el proceso de evaluación y autorización ambiental correspondiente.
La decisión final estará a cargo del Ministerio de Ecología, que deberá analizar los resultados técnicos antes de habilitar su utilización a escala productiva.
Impactos controlables y desarrollo industrial
Los estudios ambientales presentados sostienen que tanto la construcción como la operación de los proyectos generan impactos que pueden prevenirse, mitigarse y controlarse mediante los planes de gestión implementados por la empresa.
Además, la documentación destaca efectos positivos vinculados a la generación de empleo, el agregado de valor industrial y el fortalecimiento de la economía local.
Finalizada la audiencia pública, el Ministerio de Ecología deberá evaluar las observaciones recibidas antes de emitir la resolución que definirá la viabilidad ambiental de cada uno de los proyectos.
Fuente: Economis
