Científicos anunciaron el descubrimiento de un nuevo género de venado en los ecosistemas de montaña de los Andes del norte de Sudamérica, un hallazgo que modifica la comprensión de la diversidad de ciervos en la región y destaca la importancia de la biodiversidad andina.
El animal, ahora identificado con el nombre científico Andinocervus rufinus, había sido registrado anteriormente dentro de otro grupo de ciervos, pero nuevos estudios genéticos y morfológicos demostraron que pertenece a un linaje evolutivo completamente independiente, lo que llevó a los investigadores a crear un género taxonómico nuevo.
El hallazgo fue validado por un equipo liderado por el biólogo Héctor E. Ramírez-Chaves, de la Universidad de Caldas (Colombia), y difundido por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt. Los resultados fueron publicados en la revista científica Zootaxa, donde se detalla cómo los análisis de ADN y características craneales aisladas confirman la singularidad del linaje.
Este venado habita en bosques montanos y páramos andinos a altitudes que van desde 1.000 hasta 3.700 metros sobre el nivel del mar. Su presencia ha sido documentada en Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, donde vive en ambientes fríos y rocosos característicos de las cordilleras andinas.
Andinocervus rufinus es uno de los ciervos más pequeños de Sudamérica, con un peso corporal entre 10 y 15 kilogramos y una apariencia distintiva que incluye pelaje rojizo, extremidades negras y una máscara oscura en el rostro con manchas blancas. Una de sus características más notables es una fosa lagrimal muy profunda en el cráneo, elemento clave para diferenciarlo de otros ciervos parecidos.
