La decisión del Banco Central de la República Argentina de avanzar con el cierre de agencias en el interior del país encendió alarmas en Posadas, donde funciona el tesoro regional que abastece de efectivo a la zona. La medida forma parte de un recorte que alcanzará a otras 11 ciudades y reducirá la presencia territorial del organismo.
Desde el gremio bancario advirtieron que esta dependencia cumple un rol clave en el sistema financiero local, ya que concentra el excedente de dinero de las entidades y permite regular la disponibilidad de efectivo en la plaza. Gracias a su funcionamiento, los bancos pueden resolver faltantes en cajeros automáticos u operaciones diarias en cuestión de minutos, sin depender de traslados desde otras provincias.
El secretario general de La Bancaria en Misiones, José Luis Ruiz Moreno, cuestionó con dureza la medida y puso en duda el ahorro que implicaría el cierre. Según explicó, la estructura actual no representa un gasto significativo, ya que su funcionamiento logístico está cubierto por el Banco Macro, que se encarga de servicios como luz, agua y limpieza.
El dirigente también remarcó la importancia estratégica del tesoro regional para toda la región. Señaló que, en la actualidad, cualquier banco que se queda sin dinero puede abastecerse rápidamente gracias a la bóveda local, evitando recurrir a Buenos Aires u otros centros financieros más lejanos.
De concretarse el cierre, todo el movimiento de efectivo de la provincia pasaría a depender de otra jurisdicción, con Corrientes como punto de referencia. Para el sector bancario, este cambio podría encarecer la logística y generar demoras en la reposición de efectivo, afectando tanto a las entidades como a los usuarios.
La medida, en ese sentido, no solo plantea un ajuste administrativo, sino que abre interrogantes sobre su impacto en el funcionamiento cotidiano del sistema financiero en Misiones, especialmente en situaciones que hoy se resuelven de manera inmediata gracias a la presencia del tesoro regional.
