MONTECARLO. El proyecto hidroeléctrico Corpus Christi vuelve a instalarse en la agenda pública de Misiones. En un contexto marcado por el crecimiento de la demanda energética y la necesidad de planificar el desarrollo productivo de las próximas décadas, la Comisión Mixta del Río Paraná (COMIP) impulsa una serie de encuentros informativos para dar a conocer los alcances de una propuesta reformulada que busca diferenciarse de aquella que generó un fuerte rechazo social durante las décadas pasadas.
En diálogo con Portal Misiones, el director de Gestión del Tramo Alto Paraná de la COMIP, licenciado Enrique Guardo, explicó que el organismo binacional fue creado hace más de medio siglo con el objetivo de administrar y estudiar uno de los recursos naturales más importantes de la región. “Esta comisión se creó hace más de 50 años con un objetivo claro, el aprovechamiento de los recursos naturales. Se trata de un río transfronterizo que es administrado por dos gobiernos, el argentino y el paraguayo, por lo que existe un trabajo conjunto y permanente sobre distintos aspectos vinculados al Paraná”, señaló.
El funcionario remarcó que la labor de la COMIP va mucho más allá de la generación de energía eléctrica. Según explicó, durante décadas el organismo desarrolló programas vinculados al monitoreo ambiental, la preservación de la fauna y la mejora de la calidad del agua. “No solo se trata del aprovechamiento eléctrico, sino también del mejoramiento de la calidad del agua. Hace más de 30 años trabajamos en el cuidado de la fauna y en diferentes acciones de protección ambiental”, indicó.
Guardo reconoció que para gran parte de la sociedad misionera el nombre de la COMIP está inevitablemente asociado al histórico plebiscito sobre Corpus. Sin embargo, sostuvo que el proyecto actualmente en estudio presenta diferencias sustanciales respecto de la propuesta debatida décadas atrás. “Se nos conoce por el proyecto Corpus que presentamos en su momento, pero hoy estamos hablando de una iniciativa que tiene aproximadamente la mitad de la afectación territorial que tenía el proyecto original. Después de más de 30 años quedó demostrado que, en el contexto actual, las cosas deben trabajarse de otra manera”, afirmó.
En ese sentido, explicó que los estudios desarrollados durante las décadas de 1990 estaban enfocados casi exclusivamente en la generación de energía, sin contemplar con suficiente profundidad los impactos sociales y ambientales. “Antes se estudiaba con una lógica de aprovechamiento eléctrico puro y duro. Nadie analizaba en detalle los perjuicios que podían generarse ni tampoco las acciones necesarias para reparar esos territorios. Hoy la mirada es completamente distinta y contempla aspectos que antes no formaban parte de la discusión”, expresó.
De acuerdo con los datos presentados por la COMIP, el nuevo diseño de Corpus tendría una afectación mínima estimada en unos 150 kilómetros, situación que obliga a desarrollar estrategias de compensación y restauración ambiental. Para Guardo, cualquier proyecto de esta magnitud debe encontrar un equilibrio entre el desarrollo económico y la protección del entorno natural. “Tiene que existir un programa de restauración ambiental y recuperación de los espacios afectados. Todo esto antes no estaba contemplado y hoy forma parte de las condiciones indispensables para pensar una obra de estas características”, sostuvo.
El director de Gestión del Tramo Alto Paraná explicó además que la reformulación del proyecto comenzó a tomar impulso en 2020, luego de distintas reuniones mantenidas con representantes de sectores productivos, profesionales y empresarios de la provincia. Según indicó, en esos encuentros surgió con fuerza la preocupación por la disponibilidad energética necesaria para acompañar el crecimiento de Misiones durante las próximas décadas.
“Hemos recibido invitaciones de consejos profesionales y sectores productivos que nos plantearon que Misiones necesita una reserva energética para garantizar el desarrollo de los próximos 50 años. Cuando hablamos de energía no solo hablamos de electricidad, sino también de calidad de vida, de crecimiento industrial y de oportunidades para las futuras generaciones”, manifestó.
Guardo consideró además que una mayor disponibilidad energética podría generar beneficios directos para la economía provincial. Actualmente, explicó, la provincia enfrenta costos elevados en materia energética, una situación que repercute tanto en los hogares como en las empresas. “Entendemos que un proyecto de estas características puede venir acompañado de mejoras en los costos de distribución y de mejores condiciones para la industria. Tener energía abundante y a mejores precios mejora la competitividad, facilita nuevas inversiones y permite acompañar el crecimiento económico”, señaló.
Consultado sobre la posibilidad de que el proyecto avance sin una nueva consulta popular, el funcionario fue categórico al afirmar que la participación ciudadana será una condición indispensable en cualquier instancia futura. “No hay ninguna alternativa que no incluya la voluntad popular. Nosotros no estamos tratando de imponer una idea, sino de exponer un proyecto y brindar información para que la sociedad pueda debatirlo. A diferencia de lo que ocurrió hace décadas con otras obras hidroeléctricas, entendemos que la participación ciudadana es fundamental”, afirmó.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la preocupación de algunos sectores respecto a posibles afectaciones territoriales, entre ellas la situación de la Isla Caraguatay y otros espacios vinculados a actividades recreativas y turísticas. Sobre este punto, Guardo indicó que ya se encuentra en marcha un relevamiento detallado para determinar el impacto potencial del proyecto en cada zona.
“Tenemos relevados absolutamente todos los espacios y próximamente comenzaremos a trabajar junto a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Misiones en el relevamiento de los activos afectados. Esto incluye clubes de pesca y otros espacios que podrían verse alcanzados por el proyecto. La idea es contar con información precisa y transparente para que cada situación pueda ser analizada de manera responsable”, explicó.
La charla informativa organizada por la Cámara de Comercio e Industria de Montecarlo (CACIM) y la Comisión Mixta del Río Paraná se realizará el próximo miércoles 1 de julio a las 18:30 horas en el SUM de la Cooperativa Agrícola de Montecarlo. Durante el encuentro se presentarán detalles técnicos, ambientales y económicos de la iniciativa, en una instancia que busca acercar información a la comunidad y promover el debate sobre uno de los proyectos energéticos más relevantes para el futuro de Misiones.
