El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, aseguró este domingo que el Gobierno podría cerrar la Televisión Pública, aunque por el momento la decisión oficial es cambiarle el nombre como parte de una reestructuración del sistema de medios estatales.
En declaraciones durante un streaming, Adorni explicó que, si bien la ley prohíbe privatizar la TV Pública, el Ejecutivo busca achicar el gasto y hacerla “más eficiente”, e incluso admitió que “está la chance de cerrarla” si así lo consideraran conveniente. Sin embargo, por ahora el plan es modificar el nombre del canal, un gesto que el Gobierno considera simbólico del nuevo rumbo que quiere imprimir a los medios públicos.
El funcionario también señaló que el nombre actual de la señal (vinculado en la percepción oficial con gestiones anteriores) será reemplazado en el marco de un proceso que, según dijo, incluye retiros voluntarios y ajustes internos.
La TV Pública está bajo intervención estatal junto con Radio Nacional en el marco de Radio y Televisión Argentina (RTA), cuyo proceso fue prorrogado recientemente hasta el 1° de febrero de 2027. Esta intervención otorga al Ejecutivo amplias facultades para reorganizar estructuras, revisar contratos y redefinir funciones.
En ese contexto, el plan oficial prevé un programa de retiros voluntarios para reducir alrededor de 500 puestos de trabajo en los medios públicos, cerca del 20% del total de empleados, que incluye a periodistas, productores y personal administrativo.
La discusión sobre el futuro de la Televisión Pública se suma a otros debates en torno a la gestión estatal de medios, en un momento en que la política comunicacional del Gobierno está bajo escrutinio y genera tensiones con gremios y trabajadores del sector.
