El oficialismo confía en que, tras meses de negociaciones, tiene suficientes votos en el Senado para darle media sanción al proyecto de reforma laboral, uno de los pilares legislativos del gobierno de Javier Milei para este año.
La iniciativa, que será debatida en el recinto el próximo miércoles 11 de febrero, propone modernizar la legislación laboral vigente desde hace décadas con cambios en negociación colectiva, salario dinámico y otros puntos clave para el mercado de trabajo argentino.
El bloque de La Libertad Avanza, liderado por Patricia Bullrich en la Cámara Alta, junto a aliados del PRO, la UCR y gobernadores provinciales, garantizaría el apoyo necesario para aprobar la reforma en general y también varios de sus artículos.
La propuesta enfrenta resistencia de la CGT y de sectores del peronismo, que anunciaron movilizaciones frente al Congreso y buscan modificar artículos específicos, especialmente los vinculados al financiamiento de obras sociales y normas consideradas más duras para los sindicatos.
El oficialismo sostiene que la reforma es necesaria para reducir la informalidad y dinamizar el empleo en un país con altos niveles de trabajo no registrado, pero los opositores sostienen que podría afectar derechos laborales y el financiamiento de las provincias.
Si la Cámara Alta otorga la media sanción, el proyecto pasará a la Cámara de Diputados, donde deberá obtener la aprobación final para convertirse en ley.
